Cuatro de las mañana y empieza mi semana, a casa de Ney… llegamos a la Universidad Simón Bolívar, sin duda alguna la Universidad más Bella que he conocido, es muy grande, muy bien cuidada, jardines grandes, aspecto colonial, es increíble. Subimos al hatillo peor pasamos por chicha, hielos con bebida, ¿de qué?, no sé.
Toda la semana estuvo muy pesada, problemas con los niños, cambio de directora. Me empieza fastidiar un poco la rutina, Sam me levanta a las siete, a bañarse a cambiarse y al almuerzo, ahí, a la lucha intensa para que los niños vallan a clase, durante la clase nadie hace caso, todos gritan y es estresante, a las 12:00 el almuerzo ya sea arepa, arepa o por si fuera poco arepa. A la una cada quién a su cuarto y a las cuatro a bajar a las clases de arte, arcilla a las que nadie asiste. Hacerme menso por ahí y a las seis la cena que puede ser, tequeño, bollitos, o ¿por qué no?, arepas.
Esta semana, según Sam, mi vida ha dado un giro radical, pues me he convertido en el hombre más afortunado del mundo…duermo con ella. Aprovechando la oportunidad hablaré de Sam, psicóloga, 24 años, Guanajuato y con una gran idea de progresar, veo en ella muchas cosas admirables, excepto un overol horrible que tiene. Ella se ha convertido en mi madre venezolana, cuida mis cosas, me da dinero, sabe perfectamente bien donde se encuentra cada una de mis cosas perdidas y también me carga en su bello bolso todo… ¡Gracias Sam!
Esta semana fue difícil para, extraño cada vez más a mi familia y a mis amigos, el domingo será el día del padre y mi mamá no me ha hablado, me preocupa mi hermana la extraño, nadie me dice chango, o nadie me dice cosas feas, pero tampoco nadie está siempre ahí de la misma manera que mi hermana.
Toda esta semana he tenido sueños muy extraños, dicen que son mis inseguridades, he soñado que me asaltan, que me entierran un cuchillo, que se muere alguien conocido, me atacan insectos, que me pierdo, en fin, espero que eso cambie pronto, porque necesito descansar.
Al fin empezaron las clases de piano, ¿ yo dando clases de piano? HAAA!, si. El piano, la flauta y la arcilla son una gran terapia, me relajan y me sacan de mi burbuja de estrés o de mi rutina. Esta semana hice un pacto con Michelle, le preste un libro si lo termina antes de que me valla le compraré otro, fue impresionante su respuesta eufórica, como si a mi me hubieran regalado un carro. Si, lo sé qué triste y mal por mí. He valorado cosas que no tenían importancia para mi, el agua, la comida sana, mi tiempo libre, ser cuidado en vez de cuidar, mi clima y las cosas que siempre he valorado han adquirido un mayor sentido.
Esta semana conocí a Aracelis, hermana de Lilina amiga de mi madre. Es una persona burda de fina como dirían aquí, conociéndola me siento más seguro aquí. Fuimos a una plaza comercial platicamos un par de horas, comimos y hablamos de todo un poco. De regreso una plática Chavista, estaba equivocado, si hay mucha gente que ama a Chávez, la perspectiva política cambia en Venezuela muy radicalmente, la política es el tema de cada día, está en todos los hogares, en todos las plazas, en todos los autos y en boca de todos, desde los más ricos hasta los más pobres, desde los màs ignorantes hasta los más sabios.
Al fin viernes, esta noche habrá Rumba.
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